Marketing ecológico: la cara más responsable

Hoy les vengo a mostrar una nueva forma de marketing que, de forma más discreta, poco a poco va adquiriendo cierto peso: el “marketing ecológico”, “marketing verde” o “ecomarketing”, entre otras denominaciones.

Me permito el lujo de sacar este tema aprovechando recientes acontecimientos y, en concreto, el estreno del documental “Before the flood” de Leonardo DiCaprio sobre el cambio climático y sus efectos. Les dejo acceso (gratis) al mismo en español y en inglés, junto con mi más encarecida recomendación de que lo vean.

before-the-flood-1020x610

Y es que, aunque parece que lo olvidamos en nuestro día a día –porque ya bastantes preocupaciones tenemos— no dejamos de ser conscientes de que el daño al medio ambiente es un hecho, como también lo es la creciente concienciación por ser “responsables” con él. Es en este entorno en el que nace el marketing ecológico. En una sociedad que tiene conocimiento y más preocupación por el impacto de las empresas sobre el planeta.

Pero, ¿qué es el “Green Marketing”? La American Marketing Association lo define como “el marketing de productos que son seguros para el medio ambiente”. Una de sus funciones principales, además de la concienciación, es la de redirigir las elecciones del consumidor hacia productos más responsables con el medio ambiente. Esta es una tarea sumamente importante puesto que según un informe del Fondo Mundial de la Naturaleza (WWF), por sus siglas en inglés, si el ritmo actual de producción y consumo no cambia y la población continúa aumentando, dentro de 50 años necesitaremos el equivalente a dos “planeta tierra”. Es evidente, por tanto, que se necesita reorientar las formas de consumo.

getattachment-aspx-500-x-2911

Y aunque las campañas de marketing ecológico no dan dinero de forma directa, sí ayudan a crear una imagen de marca que se posiciona mejor dentro de nuestras cabezas y que nos hace estimar más altamente un determinado producto, por lo que, poco a poco, se traduce en mayores ventas y en clientes más satisfechos.

Cada vez son más las empresas que se unen a este movimiento, con pequeñas acciones. Un buen ejemplo de ello es la empresa fabricante de vehículos Toyota, que lanzó el modelo Prius en el 2000, y desde ese momento se ha convertido en el vehículo híbrido más vendido de Estados Unidos, atrayendo a los clientes más interesados por el medio ambiente. Además, en 2005 invirtieron 50 millones de dólares en la campaña de publicidad de este vehículo híbrido para promover su imagen verde, que superó a cualquier otro fabricante de automóviles. Otro ejemplo de las acciones de marketing ecológico de Toyota surge de una campaña de 2007 que mostraba el “Hybrid Synergy Drive” de Toyota. El sistema le permite al conductor verificar de manera constante la cantidad de energía utilizada por el motor eléctrico, a diferencia del motor a gas, menos ecológico.

toyota-prius

Como ven, poco a poco y con pies de plomo, algunas empresas intentan hacer algo por el medio ambiente, si bien queda mucho por hacer y está en nuestras manos como consumidores el ayudar y acelerar el cambio.

Con permiso de Neil Armstrong, me despido de este post recordándoles que el ecomarketing es “una pequeña acción de las personas, un gran beneficio para el planeta”.